En 2017, al cumplirse 80 años de la construcción del edificio proyectado por Hilarión Hernández Larguía y Juan Manuel Newton para el Museo Municipal de Artes Juan B. Castagnino, en Rosario, se convocó un concurso abierto nacional de anteproyectos para su remodelación y ampliación, del que resultó ganador el proyecto del estudio de Pablo Carballo, Mauro Iván Barrio, Maricruz Errasti y Juan Pablo Accotto – Pasto Arquitectos.
Sorpresivamente, a fin de diciembre pasado, el intendente Pablo Javkin anunció en la Bolsa de Comercio el inicio de la ampliación del museo con un proyecto distinto, realizado en oficinas municipales. “¿Por qué, existiendo un concurso vinculante, se decide realizar un nuevo proyecto?”, preguntó en un comunicado institucional el Colegio de Arquitectura y Urbanismo de la Provincia de Santa Fe.
En lo que sigue reproducimos la carta abierta de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA) al Intendente rosarino y un resumen de la memoria descriptiva del proyecto ganador del concurso, así como algunas imágenes de dicha propuesta.
Calidad Urbana: Rosario tiene una tradición de grandes gestas arquitectónicas nacidas de concursos. Desestimar el proyecto original por una designación directa debilita el patrimonio y el futuro de la ciudad.

Carta de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA) al Intendente Javkin
Rosario, 14 de enero de 2026
Sr. Intendente Municipal de Rosario, Dr. Pablo Javkin
Sr. Secretario de Obras Públicas, Arq. Eduardo Bressan
Ref: Defensa del Concurso Nacional y Jerarquización del Museo Castagnino
De nuestra mayor consideración:
En nuestra condición de Presidente y Vicepresidente de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA), nos dirigimos a ustedes para manifestar el pleno respaldo de esta Federación a la postura del Colegio de Arquitectura y Urbanismo de Santa Fe y su Distrito 2 Rosario en defensa del Concurso Nacional de Anteproyectos para la ampliación y remodelación del Museo Castagnino.
Como representantes del colectivo de arquitectas y arquitectos a nivel nacional, reafirmamos que el concurso público es el único camino para garantizar transparencia, democracia y excelencia en la obra pública. En este caso, el respeto al proyecto ganador de 2017 es fundamental por tres razones claves:
Excelencia Técnica: El proyecto concursado y su correspondiente Proyecto Ejecutivo ya finalizado cumplen con los estándares internacionales necesarios para un museo de esta jerarquía.
Seguridad Jurídica: Honrar los compromisos de concursos vinculantes protege la institucionalidad del Municipio y evita litigios económicos innecesarios, permitiendo que los recursos se destinen íntegramente a la obra.
Calidad Urbana: Rosario tiene una tradición de grandes gestas arquitectónicas nacidas de concursos. Desestimar el proyecto original por una designación directa debilita el patrimonio y el futuro de la ciudad.
Solicitamos a las autoridades, ratificar la validez del concurso realizado, asegurando que la ampliación del Museo Castagnino sea el reflejo de la mejor propuesta arquitectónica seleccionada por sus méritos.
Sin otro particular, saludamos a ustedes atentamente.
Arq. Diego Peralta, Vicepresidente FADEA
Arq. Cesar David Ray, Presidente FADEA

El proyecto propone una alternativa lo suficientemente flexible como para albergar los nuevos requisitos del programa pero sin alterar la preexistencia que marcó la arquitectura de otra época.
Memoria resumida del proyecto ganador del Concurso
Desarrollar la ampliación del Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino (MMJC), interviniendo un edificio existente de interés histórico, presupone un desafío proyectual que busca poner en valor el patrimonio cultural y generar un diálogo armónico entre la preexistencia y el programa específico motivo de este concurso. El MMJC se constituye entonces como una pieza clave en la conformación espacial de un nuevo “ícono cultural”, que se posiciona como un hito cualificador del contexto en la ciudad de Rosario, realzando la capacidad de atracción y mixtura de las actividades tanto museísticas como del espacio público.

El concurso para la ampliación y remodelación del MMJC supuso una reflexión sobre el rol del museo en la actualidad y acerca de cómo intervenir sobre el patrimonio existente. El proyecto propone una alternativa lo suficientemente flexible como para albergar los nuevos requisitos del programa pero sin alterar la preexistencia que marcó la arquitectura de otra época. En este sentido, entendemos el museo no sólo como una zona cerrada de almacenamiento y exposición de la obra, sino también como un espacio público que puede albergar una serie de programas públicos (auditorio, bar, talleres, biblioteca) y permite la interacción con la ciudad y sus habitantes.

Una nueva plataforma vincula los programas de los museos y actúa como un soporte para las diversas prácticas culturales y como atrio de bienvenida desde la Av. Pellegrini y Bv. Oroño.
El programa arquitectónico se estructura en dos nuevas unidades espaciales que se anexan al edificio existente. Por un lado, la extensión con un bloque en barra, que alberga el programa de las nuevas salas, depósitos y reservas museográficas, hacia la parte trasera del museo (BLOQUE MUSEO) y, por el otro lado, la ampliación con otra barra longitudinal hacia uno de los laterales, que alberga las áreas más públicas de la propuesta (BLOQUE CULTURAL). Ambos programas, diferenciados en función, se conectan en un fuelle (patio o hall) que articula las construcciones de las diferentes épocas y permite la completa independización de las partes a partir del cierre del punto de conexión con el Bloque Cultural.

Una nueva plataforma vincula los programas de los museos y actúa como un soporte para las diversas prácticas culturales y como atrio de bienvenida desde la Av. Pellegrini y Bv. Oroño. El área cultural y más pública del museo se vincula lateralmente a la entrada principal del edificio existente. A través de un hall de doble altura, se conecta el auditorio, el bar, la biblioteca y las áreas administrativas. La escalera principal mira hacia el “patio Araucaria” y hacia el parque, permitiendo una conexión con el exterior y el acceso a la terraza abierta, desde donde es posible apreciar el skyline de la ciudad.

La expansión está prevista en 3 etapas. En primer lugar, se propone la ampliación del museo en sí misma, para poder reubicar las obras de arte en la nueva sala de exposición. En una segunda etapa, y paralela a la primera, se materializará el fuelle entre el bloque nuevo y lo existente. Una vez completado estas instancias, el museo existente puede ser reacondicionado sin obstaculizar el desarrollo normal de sus actividades. Esta última y tercera etapa comprende las tareas de reparación y reacondicionamiento del edificio existente.

El objetivo principal de la propuesta es poner en valor el patrimonio histórico del edificio existente, a través de una intervención arquitectónica que dialogue con las preexistencias y el espacio público a través de acciones contemporáneas, entendiendo que el futuro edificio también será parte de la historia del patrimonio arquitectónico de la ciudad de Rosario.
Conclusión: Conflicto por el futuro del Museo Castagnino: el Colegio de Arquitectos rechaza el nuevo plan municipal.
Puntobiz: Ampliación del Castagnino: por qué Javkin dejó de lado a un proyecto ganador.
Radio Zónica: https://www.youtube.com/watch?v=hlFyOrpaJ8A
