“Del lat. mod. Utopia, isla imaginaria con un sistema político, social y legal perfecto, descrita por Tomás Moro en 1516, y este del gr. οὐ ou ‘no’, τόπος tópos ‘lugar’ y el lat. -ia ‘-ia’.
1.Plan, proyecto, doctrina o sistema ideales que parecen de muy difícil realización.
2.Representación imaginativa de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano”.
Diccionario de la Real Academia Española
Esta nota refiere a una colección publicada originalmente en inglés como From the City as a Project to the City Project, compuesta por dos volúmenes: Vol. I History y Vol. II The 21st Century.
Introducción
La ciudad ha sido pensada siempre desde el “deber ser” en un sentido de proyecto. Es decir, a través de la prefiguración de una realidad que emerge de la negación de la ciudad preexistente. Se trata de la anticipación de un futuro deseado desde una perspectiva ideal, que tiende a superar las situaciones anómalas de la ciudad. En algunos casos, las propuestas se materializaron y en otros no, quedando únicamente como ideas; pero todas sirvieron para la movilización social, la anticipación de resultados y el avance de las ciudades. Esta ha sido la historia del pensamiento sobre la ciudad.
Desde esta perspectiva general y siguiendo al uruguayo Eduardo Galeano (1989), puede decirse lo siguiente: “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte corre diez pasos más allá. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar…”.

El proceso histórico del sentido de proyecto urbano
Probablemente, el punto de partida más significativo proviene del pensamiento político clásico, donde destaca Aristóteles (384-422) con su obra Política (2022), en la que aparecen los fundamentos filosóficos de la ciudad mediante las definiciones de Polis, Urbs y Civitas, articuladas a la perspectiva del vivir bien y felizmente.
Luego aparece la tesis del ideal en Tomás Moro (1478–1635), inscrita en su libro Utopía (2003), escrito en 1516, donde delimita el sentido del buen lugar o del lugar inexistente (isla). Utopía: ou es no, topía topos o lugar; es decir, el no lugar. Otro pilar de este razonamiento utópico es Tommaso Campanella, quien sintetiza su aporte en el libro La ciudad del sol (2020), escrito en prisión en 1602. Estos pensamientos nacen en el contexto de los procesos de consolidación histórica de las ciudades, teniendo como referencia a las ciudades de Roma, Atenas, Florencia, entre otras de Occidente.
Con el advenimiento de la Revolución Industrial nace el urbanismo, y lo hace en el formato de una disciplina que encarna el sentido de un proyecto explícito para la ciudad. En este caso, motivado por la necesidad de mitigar el crecimiento acelerado de las ciudades, atenuar la contradicción rural/urbano y reducir la contaminación derivada de la acelerada producción fabril. Su expresión surge, inicialmente, de la diferenciación de los lugares de trabajo (fábrica) y de residencia (vivienda), dando paso al nacimiento de los conceptos de zonificación o de uso del suelo, como elementos centrales de lo que llegó posteriormente a denominarse ordenamiento territorial. Aquí se encuentran las propuestas de Haussmann en París, el Ringstrasse en Viena, el Ensanche de Cerdà en Barcelona, entre otros.
Con este trasfondo, a finales del siglo XIX y comienzos del XX nace formalmente la planificación urbana, consolidada por Le Corbusier (1887-1965) en el marco de los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM), que lograron expandirla prñacticamente por todo el mundo. En este camino quedaron atrás los vestigios de las ciudades clásicas, amuralladas, renacentistas, industriales y otras, que desde ese momento buscaron el sentido funcionalista del ordenamiento de la ciudad.
En la actualidad —nuevamente— la ciudad emerge como proyecto gracias al proceso de globalización, que replantea sus condiciones estructurales como resultado del peso de la tecnología (tercera revolución industrial) y del nuevo patrón de acumulación. Allí destacan los textos tutelares de Manuel Castells con los tres volúmenes de La era de la información: economía, sociedad y cultura (1997), el de Saskia Sassen La ciudad global (1991), el de Edward Soja Seeking Spatial Justice (2014) y el de David Harvey Ciudades rebeldes. Del derecho a la ciudad a la revolución urbana (2013). Sin duda, aportes clásicos al conocimiento, debates y lineamientos de futuro de la ciudad actual.
En este siglo hay dos determinaciones adicionales clave: por un lado, la fuerte irrupción de la cuarta revolución industrial, que impulsa el cambio de infraestructuras urbanas basadas en lo material hacia lo remoto (plataformas); y por otro lado, la aparición de la COVID-19, que masificó su consumo, destacando la importancia de lo social (la civiltas) y lo temporal (eco-urbanismo) frente a los aspectos territoriales de las ciudades (urbanismo). Asimismo, el sentido de la polis con la reforma del Estado, que redimensionó la representación, las competencias administrativas y los recursos económicos para el gobierno de la ciudad.
El repensar el sentido de proyecto
Estos procesos de cambio produjeron una explosión de innumerables proyectos de ciudad que comenzaron a tomar forma desde fines del siglo pasado, como consecuencia de la reforma del Estado, de la globalización, del nuevo patrón de acumulación, de la revolución científico-tecnológica y de la expansión de la demanda (inteligencia artificial, big data, robótica).
Muchas ciudades perdieron el rumbo en esta coyuntura, ya fuera porque no lograron articularse al proceso general o porque sus formas productivas no estaban inscritas en las lógicas de frontera tecnológica. Como resultado, se generó una profunda crisis urbana que se convirtió en punto de partida para crear nuevas opciones, oportunidades y paradigmas de desarrollo urbano. Pero toda crisis es una oportnidad.
Los proyectos de ciudad que se delinean surgen de la necesidad de superar estos problemas estructurales. Esto implica formular una propuesta de ciudad inscrita en la lógica de la ley de la negación de la negación; es decir, que se supere el modelo prevaleciente, con la presencia de uno nuevo. Se trata de una negación de la lógica general de la urbe existente, pero sin destruirla, porque constituye la base de una nueva propuesta. Por ello, el sentido de proyecto de ciudad toma cuerpo, como anticipación ordenada de resultados o propósitos, bajo una perspectiva de la planificación urbana.
Proceso que hace referencia a la estructura general de la ciudad y no a determinados componentes aislados, como pueden ser el transporte, el espacio público o los servicios. Se trata de una ruptura del sectorialismo y de la especialización, aunque no los niega sino que los integra a la visión general.
No se trata de producir una ciudad inclusiva, como propone la Nueva Agenda Urbana de ONU-Hábitat (2017), para supuestamente incorporar a grupos que se encuentran fuera de los beneficios producidos por la ciudad existente. Por el contrario, se trata de constituir una nueva ciudad con mujeres que niegan la ciudad patriarcal (ciudad feminista), pueblos originarios que eliminan la ciudad racista (ciudad intercultural), habitantes urbanos que superan la segregación urbana (justicia espacial). En otras palabras, se trata de una ciudad distinta que hace realidad el derecho a la ciudad para vivir bien.
En esta perspectiva, las ciudades latinoamericanas, europeas, norteamericanas, asiáticas y africanas se han convertido en catálogos vivientes de proyectos de ciudad, que vale la pena sistematizar para encontrar mejores caminos para quienes las habitan. Se trata de una visión que va más allá del ordenamiento territorial (urbanismo), porque incorpora la calidad de vida de la población (civilidad), la construcción de una comunidad política representativa (politismo), el desarrollo de la tecnología como un elemento clave en la determinación del tiempo y del espacio y la articulación de la ciudad con la naturaleza (eco-urbanismo).
Los volúmenes
El proyecto está compuesto por dos volúmenes, cada uno con una estructura similar: una introducción, una visión general teórica, la presentación de los casos y un epílogo. Las introducciones presentan los temas centrales de cada libro y los epílogos resumen los procesos, mientras que los dos capítulos centrales ofrecen, en la primera parte, una reflexión teórica y metodológica general y, en la segunda parte, la presentación de los estudios de caso de ciudades. El primer volumen es una síntesis de los proyectos más relevantes que han surgido a lo largo de la historia en gran parte del mundo, mientras que el segundo presenta las propuestas de cambio que se están desarrollando en la ciudad contemporánea.
Volumen I
La ciudad como proyecto: Historia
La ciudad como proyecto es el eje central del contenido del primer volumen; es decir, la sistematización de los distintos proyectos construidos a lo largo de la historia, de modo que sirvan como base para delinear nuevas perspectivas de desarrollo urbano. Una visión de este tipo proviene del hecho de que a la ciudad siempre se la ha pensado desde un futuro deseado, convirtiéndose en un caso excepcional. Hoy, por ejemplo, el sentido de desarrollo urbano está presente de forma generalizada y se trata del proceso de planificación que debe conducir a la transformación de las ciudades bajo un sentido positivo de crecimiento, entendido como inclusivo, sostenible y equilibrado.
En este primer volumen de la colección se ofrece un análisis teórico e histórico de la importancia del tema para el futuro de las ciudades. En total, este libro reúne 26 artículos, escritos por 34 autores, provenientes de 4 continentes.
En las Ideas centrales de la ciudad como proyecto se busca sistematizar las principales propuestas sobre cómo la ciudad ha sido pensada desde la perspectiva del futuro. Se trata de líneas básicas de argumentación que permiten interpretar cada período y su expresión en casos emblemáticos. Se incluye la presencia de los principales pensadores que marcaron cada época, así como ciertos ejes que indujeron las propuestas. Una breve síntesis incluye:
– El análisis del hecho de que la ciudad ha sido concebida desde siempre bajo un sentido de anticipación. Se la ha pensado desde lo que se aspira y se desea que sea. Es interesante destacar este aspecto de la prefiguración existente, porque con ello se ilustran los caminos a partir de los cuales se puede recorrer.
– Se incluyen a los pensadores clásicos que no solo influyeron en el desarrollo urbano de su época, sino que lo siguen haciendo hasta la actualidad. En eso, por ejemplo, hay una continuidad en la propuesta del vivir bien y felices, a pesar de que haya otras líneas que privilegian obtener ganancias económicas.
– Se concibe a la ciudad como un producto histórico, que vive en un cambio constante y permanente, lo cual conduce a ubicar el sentido de proyecto y a su importanica esencial, para acelerar, modificar o detener los cambios. Pero, también, a que estas transformaciones se realicen bajo una dirección explícita (proyecto) y no mediante dinámicas espontáneas, con los problemas que ello produce. En otras palabras, es muy negativo el laissez faire (dejar hacer y dejar pasar) propia de la doctrina de mercado. Esto es, que los cambios tengan un rumbo explícito, para que de esta forma contribuyan adicionalmente a la historia general del país en que se encuentra.
– La relación rural–urbana como un elemento no solo de diferenciación respecto al sentido del futuro de la ciudad sino también para comprender el nacimiento y evolución de la ciudad dentro de un ecosistema sustentable.
En la sección Las ciudades en la historia, a partir de la historia y de los contextos urbanos más significativos, se analizan los proyectos de ciudad existentes, con base en distintas perspectivas teóricas y metodológicas, así como su aplicación a casos específicos. Se hace referencia a las concepciones utilizadas a lo largo de la historia en la prefiguración de las ciudades deseadas. Se priorizan casos definidos previamente por relevantes tipologías analíticas. Resulta interesante revisar los tipos de ciudades más emblemáticos para comprender cómo fueron pensadas y prefiguradas. Para el efecto se tienen dos entradas: una primera, proveniente de ciertos contornos específicos de los territorios continentales y una segunda, inscrita en lógicas específicas de ciudades que marcaron una época por la riqueza de la propuesta subyacente.
– Las ciudades asiáticas son descriptas a partir de sus lineamientos centrales y estructurales. Son verificadas mediante casos específicos y relevantes como Beijing (China), Bombay (India) y Estambul (Turquía).
– Las ciudades africanas son abordadas desde el ángulo principal que las define con características propias, para luego analizar ciudades particulares como Antananarivo (Madagascar) y Nador (Marruecos).
– Las ciudades latinoamericanas tienen una primera aproximación desde el encuentro entre la urbanización prehispánica y la europea, mediante las Leyes de Indias y las misiones jesuitas, para luego contrastarse con los casos relevantes de las ciudades azteca (Tenochtitlan) e inca (Machu Picchu).
– Las ciudades del período clásico, comenzan con el análisis del significado de la comunidad política griega (polis) o las romanas (ortogonales), así como del pensamiento utópico, para entender sus lógicas de funcionamiento.
– Las ciudades industriales, que produjeron el urbanismo como disciplina, para luego generalizarse a lo largo del mundo. La lógica de esta ciudad está centrada en la producción manufacturera y el sentido que impuso la revolución industrial. Allí destaca el caso de París con los proyectos de Haussmann.
– La ciudad moderna adquiere relevancia a inicios del siglo XX bajo los postulados promovidos por los CIAM, con el propósito de constituir la planificación urbanística funcionalista. Se presentan como relevante la ciudad de Brasilia (Brasil).
– La ciudad socialista también ha sido consderada, debido a que se convierte en una referencia importante, destacándose los casos de Moscú (URSS), Berlín Oriental (Alemania) y La Habana (Cuba).
La sección final está compuesta por un epílogo, que sintetiza los hallazgos obtenidos a lo largo del proceso y ofrece un resumen del camino recorrido.
Volúmen II
El proyecto de ciudad: Siglo XXI
Los proyectos de ciudad son el elemento central que estructura este segundo volumen y se basan en una visión plural; es decir, en la existencia de una diversidad de propuestas que pueden sistematizarse en un decálogo tipológico. Al final del texto introductorio se incluye una descripción de la lógica expositiva de los contenidos del libro.
Ideas centrales en los proyectos de ciudad
Resulta interesante revisar los principales aportes teórico-metodológicos que se han desarrollado para comprender los procesos de formulación de los distintos proyectos urbanos actuales. En muchos casos lo que ha ocurrido es que los procesos de planificación urbana se han llevado sin un proyecto de ciudad (y viceversa), lo cual ha conducido a un vaciamiento del sentido de la planificación, que ha terminado por convertirse en una propuesta tecnocrática de ordenamiento exclusivo de los usos de suelo (Carrión, F. 2024).
Por ello, se hace necesario revisar los diferentes enfoques que han tenido los distintos proyectos de ciudad actuales, para identificar, clasificar y sistematizarlos. Para el efecto se utilizan algunos casos emblemáticos de ciudades específicas.
– Desde finales del siglo pasado, comienzan a perfilarse proyectos de ciudad con especificidades propias, derivadas de los grandes cambios en diversas áreas de la sociedad: la globalización, la tecnología (tercera y cuarta revoluciones industriales), la economía (neoliberalismo) y la reforma del Estado, entre otros, que han producido transformaciones estructurales definitivas (Carrión, F. y Pinto J., 2025).
– Los aportes sobre la ciudad desarrollados por intelectuales como Manuel Castells, Saskia Sassen, Edward Soja y David Harvey permiten comprender la relación entre tecnología, progreso urbano y sentido del deseo (proyecto). Especialmente ahora, cuando aparece un nuevo espacio: el virtual, y un nuevo tiempo: la instantaneidad. En esta condición emergen nuevas desigualdades e integraciones, así como inéditas estructuras urbanas.
– La migración es un elemento determinante en la ciudad, ya que el proceso de urbanización resulta de la concentración de la población en el territorio. Fenómeno inicialmente del campo a la ciudad dentro de los territorios nacionales, y actualmente, de traslados urbano-urbano a escala internacional. Esta condición modifica la relación campo ciudad y fortalece el sistema urbano global.
– La incorporación de servicios e infraestructuras es fundamental, pues la construcción de una ciudad depende de ellos, así como de la calidad de vida de sus habitantes. Pero estos componentes de la ciudad contemporánea están cruzados por el peso de la tecnología, donde las plataformas empiezan a tener una función determinante en la vivienda (Airbnb), el transporte (Uber), el comercio (Amazon), en la información (google), entre otros.
La ciudad contemporánea, desde el cambio de siglo, atraviesa procesos de transformación desde distintas perspectivas. Se busca sistematizarlos y, sobre todo, obtener orientaciones para el futuro. Para ello se presenta un decálogo que permite organizar el estado de la situación desde el sentido de proyecto.
– Ciudades tributarias de la crisis. Contracciones sociales y económicas, locales y globales, han producido fuertes impactos urbanos, pero también el inicio de nuevas perspectivas de desarrollo. Estos impactos pueden ser abruptos y destructivos, así como oportunidades para la cohesión social y el crecimiento. Ejemplos reveladores son los de Medellín, Río de Janeiro y Detroit.
– El impulso de la ciudad neoliberal, originado en la reforma del Estado que otorgó mayor peso al mercado (privatización) y fortaleció los gobiernos locales (descentralización). La planificación urbana se refuncionaliza, los servicios se rigen por la lógica del consumidor y las infraestructuras se diseñan según las condiciones generales de la producción (CGP). Ejemplos claros son Santiago de Chile, Guayaquil (Ecuador), Monterrey (México) y Los Ángeles (EE. UU.).
– Recuperar la historia, desde la perspectiva en que muchas ciudades experimentan un momento de ruptura, dando la espalda a sus orígenes, provocando el fenómeno del parricidio urbano, que induce a un punto de inflexión, expresado en proyectos particulares. Allí están los casos de Buenos Aires, Quito y Bolonia.
– Aprovechar el contexto internacional, en tanto convertido en un detonante de procesos de cambio e integración, gracias a la formación de redes urbanas globales; algunas ciudades logran articularse y reinventarse. Entre ellas están los casos de Berlín (reunificación), Barcelona (Juegos Olímpicos) y Nueva York (economía).
– Riesgos naturales y antrópicos, que generan colapsos territoriales, físicos y sociales. Desde allí, las ciudades logran reconstruirse y renacer. Ejemplos indudables son los casos de Beirut (guerra), Nueva Orleans (huracán) y Popayán (terremoto).
– Impulsos a la democratización, donde diversas ciudades renacen buscando autonomía, representación, participación y proximidad, generando múltiples proyectos. Están los casos de Madrid luego de la dictadura franquista, la Ciudad de México con la elección popular de jefe de gobierno, alcaldías y la aprobación de la Constitución y Bogotá con la elección popular de su alcalde.
– El giro hacia la izquierda, presente primero en los países latinoamericanos y luego en el ámbito local. La ciudad de Lima abre este proceso en los años ochenta (1984), seguido por ciudades como Porto Alegre con el partido de los Trabajadores y Montevideo gobernada por el Frente Amplio por más de 30 años.
– La ciudad popular, respuesta de los sectores populares a la desigualdad y a la ausencia de vivienda, espacio público y servicios. Es una propuesta que ha generado ciudades paralelas estructuradas por décadas mediante acción y gestión social. Ejemplos: Villa El Salvador (Lima), producción social del hábitat (México).
– Urbanismo ciudadano, respuesta al urbanismo de proyectos que promueve la fragmentación urbana. En contraste, surgen el crono-urbanismo (proximidad) y el que enfatiza la sociedad (civitismo). Casos reveladores: la ciudad de 15 minutos (París), el urbanismo feminista, la ciudad intercultural (Quito).
– Ciudades de plataforma, que representan la entrada de la cuarta revolución industrial, con las aplicaciones globales, que son privadas y remotas, las cuales han modificado sustancialmente las ciudades y las relaciones inter personales. Aquí encajan las reflexiones sobre la ciudad virtual y la transición de los espacios de lugares al de los de flujos, propios de la ciudad remota e híbrida.
Conclusiones
La colection denominada From the City as a Project to the City Project, editada por Fernando Carrión, Sebastián Rodríguez y Emilia Silva cuenta con dos volúmenes: el primero dedicada a la historia de cómo se pensó la ciudad desde un sentido de proyecto; esto es, desde una visión histórica (cómo fueron surgiendo las ideas claves para ncontrar un mejor contexto para la vida). El segundo está referida a los proyectos de ciudad que en la actualidad existen en varias ciudades alrededor del mundo.
Detras de esta gran propuesta editorial existen dos conceptos considerados claves: la ciudad, que opera como el objeto, y el proyecto, que es el sentido que se le quiere infundir mediante una política. En otras palabras, son dos palabras que en este caso actúan articuladamente, bajo lo que se podría denominar el objeto del deseo. Es decir, lo que queremos que sea la ciudad. Para que ello ocurra, la planificación urbana es decisiva, siempre y cuando se enmarque en la respuesta a una pregunta ordenadora: ¿Planificación urbana para qué proyecto de ciudad?
Con este proyecto editorial se busca, primero, sistematizar y segundo, ordenar el gran debate y discusión alrededor de lo que finalmente se busca: cual es la ciudad en la que queremos vivir y cuales deben ser los pasos que debemos dar para que aquello ocurra.
Para ello están organizados estos dos volúmenes de la colección; es decir, para que se puede conocer como se pensó la ciudad de antaño, en la historia, porque la ciudad y sus partes son históricas. Como también para identificar la diversidad de proyectos que en la actual se prefiguran, de tal manera de obtener, de la vida diaria de como se los ha ido construyendo, las mejores experiencias para solventar los problemas estructurales de cada una de nuestras ciudades. Se trata de la sistematización de diez proyectos de ciudad, con la finalidad de que sivan para guiar las acciones de política pública de forma certera.
Todo proyecto de ciudad implica construir concensos alrededor de sujetos sociales explícitos, los cuales vienen desde dos expresiones: por un lado, de una expresión multi escalar, porque hoy la ciudad es una region urbana compuesta por ciudades; es decir, de una ciudad de ciudades, que se estructura bajo una dinámica multinivel. Y por otro lado, de un conjunto de actores explícitos expresados en partidos políticos, instituciones (universidades, Cámaras de la producción, medios de comnicación), movimientos sociales (organizaciones de base territorial, fundaciones), la cooperación multilateral (técnica, financiera) y las redes de ciudades (Ciudades y Gobiernos Locales Unidos), los gobiernos intermedios (estados, provincias, departamentos, comunidades) y los gobiernos nacionales (unitarios, federales, autonómicos).
Este cúmulo de actores y sujetos sociales deben articularse alrededor de las propuestas estructurales respecto del furturo de la ciudad, partiendo de acuerdos básicos entre el conjunto de los miembros de la sociedad (civitas). Para que ello ocurra se hace necesario partir haciendo un mapeo general de los mismos para conocer sus pesos relativos, sus intereses y las posibilidades de acordar elementos de un proyecto de ciudad.
Este consenso debe expresarse en el diseño de políticas públicas concertadas, que contemplen su desarrollo en los distintos plazos que debe tener el proceso: el corto, el mediano y el largo plazo, donde cada uno de los tres deben estar articulados y donde este último debería ser el que le da lógica al proceso general, integrando los dos momentos anteriores.
FCM, SRA y ESA
Los autores son académicos de la Alianza Interuniversitaria URBS.TIC.
Bibliografía
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Carrión, F. y Pinto J. (2025). La reinvención urbana: la ciudad latinoamericana del siglo XXI. Ed. Café de las ciudades, Buenos Aires.
Castells, M. (1997). La era de la información: economía, sociedad y cultura. Ed. Siglo XXI, Buenos Aires.
Galeano, E. (1989), El libro de los abrazos. Ed: Siglo XXI Editores. Buenos Aires.
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