Este Manual (presentado el martes 7 de octubre en la sede municipal de la Ciudad de Córdoba) se elaboró a partir del trabajo de investigación, desarrollo, revisión y mejora conjunta entre la Dirección de Planeamiento Urbano y la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Córdoba, y la Iniciativa de Diseño Global de Ciudades GDCI (Global Designing Cities Initiative), miembro de la Iniciativa Bloomberg para la Seguridad Vial Global (BIGRS, por sus siglas en inglés) con quien la Municipalidad trabaja activamente desde 2022 para reducir lesiones graves y muertes por siniestros viales en las calles de esta ciudad.
En este sentido, la premisa que guio el proceso de elaboración y desarrollo del Manual se enmarcó en pensar las calles como espacios para crear urbanizaciones seguras, saludables, accesibles y equitativas para todas las personas. Las recomendaciones de la Guía Global de Diseño de Calles (GDCI) fueron la base de este trabajo; dicho texto ha servido de ejemplo a múltiples ciudades de todo el mundo para actualizar políticas, fortalecer la capacidad local, implementar y evaluar proyectos.

Una publicación de amplio alcance y difusión, que ofrece nuevas formas de proyectar y construir el espacio para la movilidad, a partir de un enfoque que considera el espacio público inclusivo y la sostenibilidad urbana como metas.
Prólogo
El Plan de Metas 2024–2027 propuesto por el Intendente de la Ciudad de Córdoba, Dr. Daniel Passerini, establece para el desarrollo urbano una agenda de trabajo orientada a la generación de planes integrados que, con un enfoque integral, fomenten una ciudad equilibrada, conectada, humana y sostenible.
En este marco, compatibilizar las lógicas de regulación con los instrumentos de gestión urbana, conjuntamente con la articulación entre los distintos actores sociales en torno a la planificación urbana, son algunas de las tareas principales desarrolladas por el Municipio con meta en la sostenibilidad social y ambiental de la Ciudad. Muchas de las acciones realizadas se desarrollaron siguiendo estas premisas. Por poner sólo algunos ejemplos: el Concurso Nacional de Ideas y Anteproyectos para el Plan de Barrio Centro, Hacia una Centralidad Metropolitana, finalizado en marzo de 2025, marca un rumbo para la generación de consensos a partir de una planificación localizada. De igual manera, la reciente Ordenanza promulgada sobre Instrumentos Urbanísticos de Planificación, Concertación y Sostenibilidad para la Ciudad de Córdoba amplía la capacidad del estado para generar acuerdos entre los distintos actores sociales introduciendo novedosos mecanismos inductivos del desarrollo urbano.
En esta línea, se presenta este Manual de Calles para Nuevas Urbanizaciones de la Ciudad de Córdoba, producto del trabajo y la colaboración de la Secretaría de Desarrollo Urbano con diversas áreas municipales y la Iniciativa Global de Diseño de Ciudades (GDCI). Una publicación de amplio alcance y difusión, que ofrece nuevas formas de proyectar y construir el espacio para la movilidad, a partir de un enfoque que considera el espacio público inclusivo y la sostenibilidad urbana como metas.
Desde la Municipalidad de la Ciudad de Córdoba acompañamos esta iniciativa, celebramos esta publicación e invitamos a su lectura, análisis y divulgación, con la certeza y la convicción de que una ciudad más humana solo puede ser posible mediante el compromiso colectivo.
Arq. Diego Peralta.
Secretario de Desarrollo Urbano. Municipalidad de Córdoba

Presentación
Movilidad y espacio urbano en la ciudad de Córdoba. Hacia un nuevo paradigma de la sostenibilidad urbana
Conforme las ciudades crecen y sus actividades urbanas se vuelven más complejas, la movilidad se convierte en uno de los temas principales a considerar.
La lógica de conectividad urbana de la Ciudad de Córdoba se caracteriza por una estructura de ejes convergentes, consecuencia de su ubicación central en el territorio argentino, con un importante rol de vínculo entre el norte del país y los puertos de Rosario y Buenos Aires. Así, los diferentes caminos y rutas de conexión en las cuatro direcciones han determinado, desde la época colonial hasta el presente, los sistemas de movimiento generales de la ciudad. El trazado fundacional de la ciudad colonial, que data del S. XVI y que se preserva en la actualidad en el casco histórico, se conformó sobre la base de una cuadrícula regular con una diferenciación tajante del espacio público —calles y plazas— y las manzanas, que alojan las actividades urbanas. Esta traza original definió una forma de crecimiento en cuadrícula característica de las sucesivas expansiones, con un rol preponderante de la calle en su configuración.
Durante el siglo XIX, la primera expansión urbana se sustentó en la incorporación del ferrocarril, venciendo los obstáculos que hasta ese momento suponía el río Suquía y las barrancas. Estos nuevos ejes conectivos alteraron la traza colonial, transformándose en auténticos vectores para el crecimiento de la ciudad. Las urbanizaciones surgidas en conjunto con el tendido ferroviario se caracterizaron por integrar en su diseño el transporte urbano (esto es, el tranvía y el ferrocarril), la vivienda y la producción. Así se han conformado los barrios tradicionales que hoy en día caracterizan al área pericentral de la ciudad.
La Ciudad de Córdoba experimentó un segundo periodo de expansión en la mitad del siglo XX, a causa del establecimiento de la industria, especialmente automotriz, que favoreció un crecimiento demográfico significativo. Así se produce un crecimiento urbano con baja densidad poblacional, sustentado en las rutas de penetración, con el automóvil como principal protagonista de la movilidad.
(…) sostenibilidad, espacio público, infraestructura y la búsqueda de una mayor densidad frente a los procesos expansivos se encuentran entre los conceptos que integran los paradigmas emergentes de la planificación.
Entre las décadas del ´80 y ´90, una serie de acciones promovidas desde la gestión municipal buscaron modernizar la estructura urbana de la ciudad. Estas intervenciones fueron significativas en la generación de un soporte de escala que aún sustenta el crecimiento de la ciudad actual. La Red de Accesos a la Ciudad de Córdoba y el anillo de circunvalación definieron, a escala regional, los puntos de acceso a la ciudad, ordenando el tránsito pesado e incidiendo de manera decisiva en el aumento de las relaciones metropolitanas. A escala urbana, la sistematización del río Suquía implicó la concreción de las avenidas costaneras en conjunto con la ampliación de la sistematización del Arroyo de La Cañada. Dos vías urbanas relevantes de conexión que no solo, representan un sistema transversal a la radialidad sino que se configuran como los principales ejes verdes relacionados con los cursos de agua, a los que se integran nuevos parques y plazas. Esta concepción de sistema integrado brinda contribuciones en términos de espacio público y movilidad alternativa.
A modo de síntesis, podemos observar que la asociación entre crecimiento urbano y la definición del espacio para la movilidad no solo es temprana sino que además cumplió un papel principal en los distintos modelos e ideas para la ciudad. La planificación urbana, así como la obra pública, fueron respondiendo alternativamente y con cumplimientos parciales a diferentes esquemas de configuración espacial.
Por otra parte, en el Área Central, en la década del ´80 se peatonalizaron varias calles del casco histórico y se revalorizaron los edificios y espacios públicos más significativos de valor patrimonial. En las sucesivas intervenciones la incorporación de las bicisendas y el transporte público articulado fueron algunas de las medidas que integran diferentes movilidades al espacio urbano.
En la actualidad, con más de un millón y medio de habitantes, la ciudad de Córdoba ha profundizado las relaciones con las localidades vecinas, complejizando así las relaciones metropolitanas conjuntamente con importantes desafíos en materia de conectividad y movilidad.
Desde la formulación de la Nueva Agenda Urbana hasta la actualidad, el diseño del espacio para la movilidad urbana se entiende de manera integrada. Por lo tanto, sostenibilidad, espacio público, infraestructura y la búsqueda de una mayor densidad frente a los procesos expansivos se encuentran entre los conceptos que integran los paradigmas emergentes de la planificación. Esto, especialmente en América Latina, implica también afrontar el reto de crear instrumentos que contribuyan a reducir la segregación y fragmentación a nivel socioespacial.
Desde este punto de vista, el diseño del espacio para la movilidad incorpora la noción de “integralidad”, enfoque que entiende al conjunto de las actividades urbanas interrelacionadas en el espacio urbano. Se fortalecen así, en el proyecto, las relaciones entre escalas, desde las más urbanas hasta las más domésticas (como sectores urbanos, barrios, vecindarios, nuevas urbanizaciones y otros) y entre espacios de diversos grados, usos y dominios. Motivo por lo cual se propone una planificación sectorial que identifique aquellas áreas y sectores de la ciudad con características urbanas comunes, avanzando hacia una concepción de planes integrados y que en conjunto ponga en valor los tejidos existentes a la par que promueva su consolidación y densificación controlada.
La calle se establece así como el tipo de espacio urbano con capacidad para articular movilidad activa y usos urbanos con el espacio público. A su vez, su papel en términos de sostenibilidad urbana es especialmente significativo. El incentivo de las movilidades no motorizadas, así como la puesta en valor del transporte público, abren nuevas perspectivas para su diseño. Asimismo, la posibilidad de albergar espacios verdes públicos brinda oportunidades innovadoras para ayudar a reducir la isla de calor urbana.
Finalmente, y en este sentido, es especialmente importante fomentar nuevas maneras de configurar el espacio para la movilidad y su diseño, ajustando tanto los marcos normativos como sus prácticas a fin de potenciar su rol, orientando las nuevas intervenciones hacia una ciudad más sostenible y equitativa.
Mgter. Arq. Celina Caporossi
Directora de Planeamiento Urbano. Municipalidad de Córdoba

El Manual de Calles para las Nuevas Urbanizaciones de la Ciudad de Córdoba es un documento técnico que contiene lineamientos actualizados para el diseño urbano de calles para las nuevas urbanizaciones. En este sentido, resulta un material de consulta por demás valioso para cualquier intervención a llevar a cabo en este plano.
A los fines de este Manual, se considera a la calle como el espacio público por excelencia (en línea con las perspectivas de urbanistas contemporáneos como Jordi Borja, 2003, y Andrés Borthagaray, 2020), comprendido entre las líneas municipales y compuesto por calzada y vereda. En la actualidad, su diseño y gestión trascienden la mera función de circulación vehicular para consolidarse como un ecosistema urbano multifuncional y el principal soporte de la vida pública y ciudadana.
En este sentido, el Manual establece pautas para el diseño urbano de las calles, de acuerdo con los nuevos paradigmas de sostenibilidad y se propone, a su vez, como referencia ordenadora e indicativa de las bases para un futuro cambio normativo para las calles de las nuevas urbanizaciones de la Ciudad de Córdoba.
La tendencia actual, sobre todo en ciudades latinoamericanas, de urbanización asociada a la expansión en la periferia, plantea desafíos en términos de sostenibilidad ambiental, movilidad, acceso a servicios e infraestructura.
Para su elaboración y desarrollo, se tomaron como antecedentes los criterios y valores de la Guía Global de Calles de la Iniciativa Global de Diseño de Ciudades (GDCI), así como las buenas prácticas en intervenciones en calles realizadas en otras ciudades con características similares. A su vez, se recopilaron las experiencias de implementación de la Ordenanza de Fraccionamiento del Suelo de la Municipalidad de Córdoba (Ordenanza N° 8060/85) y de la evaluación de numerosas urbanizaciones y loteos tramitados y aprobados a través de la Comisión Intramunicipal de Urbanizaciones (CIU, Ordenanza N° 12729/17) en la Dirección de Planeamiento Urbano y otras áreas de la Secretaría de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Córdoba.
Por su parte, la información proveniente de diversos organismos internacionales (ONU, 2018) indica que para el año 2050, el 75% de la población mundial estará viviendo en centros urbanos. En este sentido, resulta entonces necesario contar con calles que equilibren la demanda de la movilidad personal en acuerdo a las necesidades del mercado y del trabajo. Esta situación, además, es particularmente crítica en América Latina y el Caribe, donde aproximadamente el 80% de la población vive actualmente en ciudades, alcanzando en la Argentina el 92%.
Ahora bien, si se realiza un análisis a modo comparativo, las ciudades con mayor densidad poblacional, que cuentan con un transporte integrado y multimodal, están mejor equipadas para garantizar un desarrollo sostenible y buena calidad de vida. Mientras que los modelos urbanos de baja densidad y centrados en el automóvil fallan en términos de sostenibilidad, eficiencia y funcionalidad. Quienes habitan hoy los centros urbanos necesitan y exigen barrios que permitan caminar, andar en bicicleta y acceder al transporte público. La tendencia actual, sobre todo en ciudades latinoamericanas, de urbanización asociada a la expansión en la periferia, plantea desafíos en términos de sostenibilidad ambiental, movilidad, acceso a servicios e infraestructura.
En el Municipio de la Ciudad de Córdoba existen iniciativas de planificación urbana para ordenar y conducir ese crecimiento hacia procesos de completamiento y consolidación tendientes a mejorar la calidad urbana de las periferias. El Plan de Metas 2024-2027 propuesto por el Intendente de la Ciudad de Córdoba, Dr. Daniel Passerini, se enmarca en esta nueva lógica internacional que promueve y propone un modelo sostenible y accesible en concordancia con lograr una ciudad más y mejor conectada, integrada y humana. De esta lógica se desprende, entonces, la necesidad de contar con un marco regulatorio normativo actualizado que se enfoque en una perspectiva integral.
El objetivo general, entonces, es lograr un modelo de ciudad que utilice de manera eficiente sus recursos, distribuya y mixture las actividades y usos del suelo, promueva la convivencia entre sus habitantes e implemente soluciones basadas en la naturaleza tendientes a recuperar servicios ambientales como parte del desarrollo urbano.
Además, la priorización de la movilidad activa –peatonal y ciclistica– y de los medios de transporte público más sostenibles que el automóvil son conceptos base para los lineamientos de diseño de este Manual. En este sentido, la premisa es la humanización del espacio público, es decir, posicionar a quienes lo habitan como protagonistas de las políticas transformadoras de las calles de la ciudad.
(…) una movilidad activa que integre personas usuarias de las calles, medios de movilidad y velocidades seguras, con un abordaje integral en relación al ambiente, la seguridad y la equidad social.

Por lo tanto, resulta entonces necesario que el diseño de las calles de las nuevas urbanizaciones de la Ciudad de Córdoba avance hacia alternativas para una movilidad activa que integre personas usuarias de las calles, medios de movilidad y velocidades seguras, con un abordaje integral en relación al ambiente, la seguridad y la equidad social. Esto se puede lograr al priorizar modos sostenibles de transporte que, por ejemplo, transiten por espacios exclusivos, permitiendo que los sistemas de alta eficiencia, como el transporte público, liberen espacio para realizar otras actividades que faciliten la convivencia de actividades en el espacio de la calle.
Finalmente y por lo expuesto, el Manual se constituye en una herramienta técnica fundamental a la hora de pensar en las ciudades del futuro y a su vez, resulta un real promotor para que las diferentes personas usuarias de las calles se apropien de ellas. Esta visión de las calles debe integrar medios de movilidad, incorporar acciones de sostenibilidad y recuperar su rol como espacio público para la ciudadanía, en consonancia con las metas de planificación urbana de configurar una ciudad integrada, accesible y sostenible.
SDU-DPU MdC
Referencias bibliográficas
Borja, Jordi (2003). La ciudad conquistada. Barcelona: Alianza Editorial.
Borja, Jordi (2011). Revolución urbana y derechos ciudadanos. Madrid: Alianza Editorial.
Borthagaray, Andrés (2009). ¡Ganar la calle! – Compartir sin dividir. Buenos Aires. Editorial Infinito.
ONU – Naciones Unidas (2018). Informe del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, División de Población, p. 3.
Libertun, Nora (2024, 6 de febrero). ¿Cómo crecerán las ciudades de América Latina y el Caribe? Blog de la División de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), Banco Interamericano de Desarrollo. Editor: D. Peciña-Lopez.
