Toda ciudad de tamaño pequeña o intermedia que hoy quisiera llevar adelante transformaciones de alto impacto en el espacio urbano debería preguntarse:
1. ¿Cuál es el problema que soluciono con este proyecto?
2. ¿Hay datos que respalden el problema?
3. ¿Cuál es la base teórica de mi propuesta?
4. ¿Debo contar con participación para ejecutarla?
4. ¿Impacta el ambiente?
5. ¿Se justifica en la priorización de proyectos a ejecutar en el lapso de estos 4 años de gestión?
6. ¿Existe un plan sectorial o es una intervención aislada?
7. ¿Se enmarca en algún plan de la ciudad anteriormente elaborado o diagnóstico territorial?
Los planes duermen en oficinas, o en el mejor de los casos en ordenanzas no revisadas y actualizadas. Los proyectos urbanos sin embargo se gestionan casi sin marco de planes generales.
Las ciudades semejan organismos vivos; tanto las personas que habitamos en ellas como la naturaleza va cambiando. Así como vamos cambiando nosotros y los entornos, los planes urbanos deberían tener un ritmo constante de actualización.
Se dice que la ciudad de Corrientes no tiene plan. Es una afirmación errónea, contamos con muchos planes y escasas aplicaciones de ellos, pero ese ya es otro tema. Los planes duermen en oficinas, o en el mejor de los casos en ordenanzas no revisadas y actualizadas. Los proyectos urbanos sin embargo se gestionan casi sin marco de planes generales.
Nuestros representantes no tienen voz propia (arquitectas/os) porque estamos nucleados con otras profesiones en el Consejo Profesional de la Ingeniería, Arquitectura y Agrimensura (CPIAYA), donde hay que consensuar cada acción y además la Comisión Directiva por estatuto tiene prohibido opinar sobre temas políticos (en Argentina solo dos provincias tenemos estos Consejos profesionales multimatriculares). Por este motivo, las redes sociales son el mecanismo de reclamo y los temas que nos interpelan a los arquitectos estos días son las transformaciones recientes en Corrientes Capital.

Fuente de esta foto y la de portada: Corrientes Ciudad.
Actualmente estamos viendo proyectos ejecutados (no hay aviso previo) que podríamos clasificar como de mejoramiento urbano, y otros de transformación urbana en distintos puntos de la ciudad. No voy a opinar lo que pueda percibir de la actual intervención en la zona del puerto (ver artículos relacionados en la prensa y en las redes sociales), pero con relación a lo que inicialmente planteé, puedo sumar:
-La escala de nuestra ciudad es ideal para tener todas las etapas de planificación en constante revisión, consulta, ejecución y monitoreo.
Sus principios son: Uso equitativo, Flexibilidad, Simplicidad e intuición, Información perceptible, Tolerancia al error, Mínimo esfuerzo físico, Tamaño y espacios adecuados.
-Hoy una política pública no puede ser llevada a cabo sin pensar en dos cosas:
1. El derecho a la ciudad de sus habitantes. La participación (actores claves). Información pública.
2. El monitoreo de sus propias políticas públicas. Una evaluación de lo que estamos haciendo bien y lo que estamos errando para corregir o remediar.
Por nombrar un sustento teórico: Ronald Mace, una persona que siendo arquitecto y encontrándose discapacitado en Estados Unidos logró construir una base teórica de como intervenir espacios y entornos urbanos.
Sus principios son: Uso equitativo, Flexibilidad, Simplicidad e intuición, Información perceptible, Tolerancia al error, Mínimo esfuerzo físico, Tamaño y espacios adecuados.
Me pregunto entonces, ¿estamos respondiendo con las intervenciones recientes a los cuestionamientos iniciales que debería plantearse todo proyecto urbano? ¿Las intervenciones recientes responden a los preceptos de Ronald Mace?
Ojalá nuestros dirigentes y profesionales que tienen hoy la responsabilidad de llevar adelante las políticas públicas en la ciudad de Corrientes puedan tomarse un minuto de reflexión y saber traducir los reclamos de la población y los profesionales en intervenciones urbanas que sirvan a toda la sociedad.
EM
La autora es Arquitecta por la UNNE (Universidad Nacional del Nordeste), 2007. Máster en Desarrollo Urbano y Territorial por la UPC, Universidad Politécnica de Catalunya, 2012. Ex Becaria de la Fundación Carolina, España. Especialista en Evaluación Ambiental por la UNNE, 2015. Diplomada en Derecho Urbanístico y régimen inmobiliario por la FD de la UNNE, 2023. Actualmente cursa la Diplomatura en Urbanismo y Planificación Territorial del CFI.
