El 14 de mayo de 2007 el Ministerio de Defensa de la Nación y la Administración de Parques Nacionales suscribieron un Convenio Marco de Cooperación con el objetivo de “desarrollar de forma conjunta políticas activas en materia de conservación de la biodiversidad”.
El Convenio permitió determinar y relevar predios de dominio del Estado Nacional en uso y administración del Ministerio de Defensa o de las Fuerzas Armadas, efectuar relevamientos técnicos in situ que confirmaran sus valores y, de ser pertinente, propiciar su declaración como Reservas Naturales.
Así se comenzaron a manejar desde una óptica conservacionista predios militares de relevante patrimonio natural y cultural sin afectar su dependencia institucional ni su función específica, como podría ser el entrenamiento, maniobras o campos de instrucción. Muchos de los predios presentan un alto grado de conservación de sus características naturales. La presencia y uso militares han permitido que estos sitios mantuvieran su flora y fauna original.
El sistema está integrado actualmente por 18 Reservas Naturales de la Defensa en las que se conservan más de 400 mil hectáreas en 11 provincias del país, en el marco de un modelo de conservación innovador en América Latina. Estas áreas poseen un gran valor desde el punto de vista de la conservación por resguardar ambientes y especies que no estaban incluidas en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
Se trata de un área de especial relevancia por la captación de agua de lluvia en las alturas de las sierras y su distribución superficial y subterránea, en una zona con altísimas demandas de agua potable y de riego.

¿Cuál es la relevancia de la Reserva Natural de La Calera?
La RNDLC fue declarada área protegida en el año 2009, mediante Protocolo Adicional N°5 y cuenta con una superficie de 13.628 ha, según datos publicados por el Sistema de Información de Biodiversidad (SIB) de la Administración de Parques Nacionales.
Se encuentra situada entre las ciudades de Córdoba, Villa Carlos Paz, La Calera y Malagueño –Departamentos Capital, Santa María y Punilla de la Provincia de Córdoba. Emplazada sobre las Sierras Chicas, abarca principalmente el faldeo este, entre el cauce del Río Suquía y la Autopista Justiniano Allende Posse (Ruta 20).
Ubicada en la zona de transición entre el Chaco Seco y el Espinal, la ecorregión más amenazada de Argentina, la Reserva constituye, por su tamaño y localización, una pieza estratégica en el desenvolvimiento actual y el desarrollo futuro de la ciudad de Córdoba y demás poblaciones del Gran Córdoba.
Un tercio de su superficie está ocupada por llanuras. La mayor parte, por sierras y pie de sierras; estos ambientes serranos son de alta fragilidad por el escaso desarrollo edáfico y las pronunciadas pendientes, por su clima de abundantes lluvias y vientos, por la presencia de numerosos sitios desprovistos de cubierta vegetal, por la vulnerabilidad de su fauna silvestre, todas ellas causas limitantes de los usos humanos extractivos o intensivos. Su Distrito del Algarrobo es nuestro primer gran ecosistema extinguido; el Distrito Serrano del Chaco Seco iría en el mismo camino de no ser por este tipo de iniciativas de conservación como es la RNDLC.
La representatividad y unidad biogeográfica de ese bioma de sierras constituye una referencia relevante de toda la región de las Sierras Chicas y su fragilidad ambiental exige un uso planificado, restringido y regulado, que es propio del Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Se trata de un área de especial relevancia por la captación de agua de lluvia en las alturas de las sierras y su distribución superficial y subterránea, en una zona con altísimas demandas de agua potable y de riego.
En síntesis: la Reserva Natural de la Defensa La Calera constituye un patrimonio natural y cultural de valor estratégico por sus sitios de relevancia arqueológica; por su banco germoplásmico de especies de alto valor etnobotánico histórico y actual; por sus especies vegetales y animales endémicas; por sus asentamientos poblacionales serranos ancestrales, que constituyen un patrimonio cultural vivo en riesgo de desaparecer; por ser refugio espontáneo durante más de 65 años, sin modificaciones fundamentales, de especies florofaunísticas en vías de extinción representantes típicas del Chaco Serrano; por su paisaje cultural histórico, estructurado por las vías del ferrocarril Central Norte, la ruta provincial E-55 y el río Suquía con sus Estancias Jesuíticas -Patrimonio de la Humanidad-, estaciones ferroviarias de principio de siglo XX, las primeras usinas hidroeléctricas del país, viejos hornos de cal y tradicionales balnearios. Se agrega, también, el valor inalienable de acceso a la verdad y a la justicia de parte de los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura militar y de la sociedad en general, ya que en la Reserva se encuentra La Perla, uno de los ex Centros Clandestinos de Detención más importantes del país. A la fecha se encuentra vigente una medida de no innovar que prohíbe la remoción de las tierras que integran el predio en virtud de las investigaciones judiciales en curso.
La pavimentación del camino rural La Calera-Malagueño interferirá con la regulación natural de este sistema, agravando la crisis hídrica regional. La reducción de la absorción natural y la regulación del escurrimiento de agua no se reduce sólo al área asfaltada.
¿Qué amenazas enfrenta la Reserva Natural de la Defensa La Calera?
Desde su conformación como área protegida, el territorio que ocupa la RNDLC ha estado sometido a diversas presiones y amenazas derivadas de su extensión y localización, de las actividades que se desarrollaban al momento de su creación, de la tradición de ceder tierras de las Fuerzas Armadas para proyectos de infraestructura y de las características propias del ambiente y sus recursos naturales.
En los primeros años las amenazas se situaron sobre el costado oeste de la Reserva; la ciudad de Villa Carlos Paz desarrolló en terrenos linderos al área protegida un “Centro Ambiental” con enterramiento sanitario de residuos sólidos urbanos, que funciona al día de hoy y cuyo real impacto en relación a la filtración o percolado de sus napas todavía se desconoce.
Desde entonces se han sucedido numerosos intentos de desarrollar proyectos que, con diferentes alcances, ponían en riesgo la preservación y la integridad de la RNDLC: desde una estación terminal de ómnibus, una planta de efluentes cloacales, un circuito de rally, una instalación de extracción y molienda de piedra, un plan de viviendas con financiamiento estatal, un parque industrial y hasta un campus universitario, entre otras iniciativas de infraestructura urbana con impactos ambientales negativos.
En simultáneo se registraron diversos proyectos de las localidades vecinas para ampliar su ejido sobre el predio de la Reserva, que también se ha visto amenazada por planes viales de distinta envergadura. En la actualidad, por ejemplo, persiste la traza proyectada para el segundo anillo de Circunvalación de la ciudad de Córdoba, que en su arco oeste coincide con el camino de ripio que atraviesa la Reserva de norte a sur y que une las localidades de La Calera y Malagueño.
La Ruta Provincial E-64
El pasado 17 de junio el gobernador Martín Llaryora anunció la obra de pavimentación de la Ruta Provincial E-64. Este trayecto, de 9,25 km, unirá la colectora de la Autopista Córdoba-Carlos Paz y la localidad de La Calera, lo que permitirá posibilitar una vía de acceso directo con Malagueño. La empresa Caminos de las Sierras realizará próximamente el llamado a licitación para ejecutar los trabajos, que demandarán una inversión de 18 mil millones de pesos.
Se trata de un tramo de ruta ya existente, que se inicia en la calle colectora de la Ruta 20 Autopista Córdoba-Carlos Paz, en el ejido de Malagueño, y finaliza en la zona urbana de La Calera, en la intersección con la calle Miguel Vicentini, a la altura del barrio La Estanzuela.
La nueva infraestructura vial incluirá una calzada bidireccional de 6,7 metros de ancho, con banquinas pavimentadas a cada lado. El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Fabián López, agregó que esta traza forma parte del proyecto Segundo Anillo de Circunvalación.

Foto: Matías Spicogna
¿Qué impactos tendrá la pavimentación de la ruta sobre la Reserva?
1-Fragmentación del hábitat, degradación ecosistémica y pérdida de biodiversidad
La pavimentación del camino rural La Calera-Malagueño provocaría una fragmentación severa del hábitat al dividir físicamente en dos la Reserva Natural de la Defensa La Calera, interrumpiendo la conectividad ecológica del Corredor Biogeográfico de Sierras Chicas. Esta barrera artificial generaría aislamiento poblacional, dificultando el desplazamiento, la reproducción, los ciclos migratorios y la conectividad genética de numerosas especies, afectando la estabilidad de las comunidades silvestres.
El trazado atraviesa una zona de ecotono entre el Espinal y el Bosque Chaqueño Serrano -ecosistemas fuertemente degradados en Córdoba- cuya alteración pondría en riesgo su integridad ecológica y su valor como área núcleo de conservación. Además, comprometería la continuidad del corredor pedemontano-serrano, esencial para la conectividad biológica regional.
A esto se suma el aumento de atropellamientos de fauna silvestre por el tránsito vehicular, profundizando la pérdida de individuos de especies ya vulnerables como el puma, pecarí, corzuela, yaguarundí, gato montés, sapo de colores, entre otras.
Como consecuencia, se produciría una pérdida significativa de biodiversidad y una merma en los servicios ecosistémicos que presta la Reserva, como la regulación térmica, la captación de carbono y la provisión de oxígeno, fundamentales para la salud ambiental del Gran Córdoba.
Este riesgo se ve agravado por la propuesta del Gobierno de Córdoba a la Nación de canjear la deuda previsional por tierras dentro de áreas protegidas, lo que abriría la puerta a la monetarización de territorios naturales con valor ecosistémico
2-Alteración del ciclo hídrico, pérdida de suelo y degradación de hábitats acuáticos
Las cuencas hídricas que atraviesan la Reserva Natural de la Defensa La Calera son fundamentales para la regulación del agua superficial y subterránea. Permiten la infiltración y almacenamiento de agua en acuíferos, al tiempo que reducen el riesgo de inundaciones al evitar escurrimientos abruptos.
La pavimentación del camino rural La Calera-Malagueño interferirá con la regulación natural de este sistema, agravando la crisis hídrica regional. La reducción de la absorción natural y la regulación del escurrimiento de agua no se reduce sólo al área asfaltada. El deterioro de la biodiversidad, mencionado anteriormente, afecta el equilibrio entre especies y la salud integral del ecosistema que se requiere para que se mantenga funcional y actúe como una esponja natural de absorción y reserva de agua
Además, el tránsito vehicular aumentaría el riesgo de contaminación del agua por hidrocarburos y metales pesados, afectando tanto cursos hídricos como acuíferos. A esto se sumaría la pérdida de suelo fértil, la compactación y la obstrucción de drenajes naturales, que podrían saturar los sistemas artificiales ante lluvias intensas, incrementando el riesgo de inundaciones locales. Finalmente, la canalización de cursos temporarios implicaría una grave alteración de hábitats ribereños, con pérdida de vegetación y sitios de anidación esenciales para la biodiversidad anfibia y aviar.
3-Riesgos ambientales y urbanos asociados al tránsito
La pavimentación del camino rural La Calera-Malagueño aumentaría la presión humana sobre la reserva, favoreciendo el acceso desregulado a zonas sensibles. Esto implicaría un mayor riesgo de incendios forestales, caza furtiva, vandalismo y acumulación de residuos, especialmente plásticos, en un área que hasta ahora se mantiene relativamente protegida.
La instalación de alumbrado público interferiría con los ciclos naturales de iluminación, afectando a la fauna nocturna como murciélagos, insectos y aves migratorias. El ruido vehicular constante alteraría el ambiente sonoro, reduciendo la calidad del hábitat y perjudicando el potencial ecoturístico de la zona, particularmente en actividades como el astroturismo y la observación de luciérnagas.
Además, el mayor consumo energético asociado al alumbrado público incrementaría la huella de carbono, contradiciendo los objetivos de sostenibilidad que deben guiar toda intervención en áreas naturales protegidas.

Foto: Fauna Activismo
4-Urbanización y presión sobre el territorio
La pavimentación del camino rural La Calera-Malagueño pondría en riesgo la integridad legal de la Reserva Natural de la Defensa La Calera al habilitar posibles cambios en el uso del suelo dentro de un área natural protegida. Esta alteración abriría paso a un crecimiento urbano desorganizado y exponencial, impulsando la instalación de barrios privados y emprendimientos inmobiliarios directamente dentro del territorio de la Reserva.
La pérdida de este espacio como único regulador eficaz del avance urbano hacia el arco suroeste-noroeste del Gran Córdoba debilitaría el control territorial y agravaría el efecto borde, intensificando las presiones humanas sobre un ecosistema que hasta hoy actúa como freno natural al desarrollo desmedido.
5-Afectación institucional, legal y democrática
La pavimentación del camino rural La Calera-Malagueño representaría un grave antecedente en términos de debilitamiento institucional y jurídico. Al intervenir sobre una reserva natural protegida de carácter federal, se desprestigia el rol del Estado nacional en la conservación de bienes comunes estratégicos y se socava la legitimidad del Sistema Federal de Áreas Protegidas, sentando un precedente peligroso para otras reservas del país.
Este riesgo se ve agravado por la propuesta del Gobierno de Córdoba a la Nación de canjear la deuda previsional por tierras dentro de áreas protegidas, lo que abriría la puerta a la monetarización de territorios naturales con valor ecosistémico, cultural y estratégico, en desmedro de su función como patrimonio público.
La decisión de avanzar con esta obra, sin procesos de consulta previos, constituye además una desvalorización del compromiso ambiental institucional, quebrando la confianza social en los mecanismos de protección ambiental y violando principios de transparencia, participación y legalidad.
Finalmente, se verifica una amenaza directa al proceso democrático, al ignorar los posicionamientos de comunidades locales, organizaciones sociales y organismos técnicos de gestión ambiental, que históricamente han sido actores fundamentales en la creación y defensa de esta Reserva.
6-Patrimonio histórico, educativo y científico
La pavimentación del camino rural La Calera-Malagueño afectaría de manera irreversible el patrimonio histórico, cultural y educativo contenido en la Reserva Natural de la Defensa La Calera. En particular, se pondría en riesgo un área de alto valor simbólico y testimonial, donde se desarrollan investigaciones vinculadas a la desaparición de personas durante el terrorismo de Estado, afectando espacios que podrían constituir sitios de memoria colectiva.
Asimismo, el movimiento de suelos y las obras viales proyectadas podrían provocar la destrucción de vestigios arqueológicos aún no documentados, comprometiendo un patrimonio cultural que pertenece a toda la sociedad.
Por último, la intervención sobre esta Reserva representa la pérdida de una oportunidad única para la educación y la ciencia: se trata de una verdadera aula natural utilizada por universidades, escuelas e investigadores, que combina valor ecológico, geográfico e histórico en un territorio accesible y en condiciones de conservación excepcionales.
Su capacidad de regulación térmica, captación de carbono y provisión de oxígeno la convierte en un verdadero pulmón verde del Gran Córdoba, con beneficios directos sobre la calidad del aire y la salud de millones de personas en el área metropolitana.
7-Impactos sobre el uso social y recreativo del territorio
La pavimentación del camino rural La Calera-Malagueño modificaría drásticamente el uso social y recreativo que actualmente sostiene la Reserva Natural de la Defensa La Calera. Miles de deportistas -ciclistas, caminantes, corredores- utilizan este entorno por su tranquilidad, contacto con la naturaleza y cercanía a sus hogares, tanto en La Calera, Yocsina como en la ciudad de Córdoba. El aumento de la velocidad vehicular y el tránsito constante sobre pavimento pondría en riesgo la seguridad de quienes transitan a pie o en bicicleta, desalentando estas prácticas saludables.
Además, es importante destacar que las actividades al aire libre en entornos silvestres no sólo promueven el bienestar individual, sino que contribuyen a la salud pública, al facilitar el acceso cotidiano a espacios verdes y restaurativos. Este enfoque ya ha sido adoptado en países que han experimentado las consecuencias negativas de la urbanización descontrolada y el alejamiento del ciudadano de la naturaleza, reconociendo que el vínculo con el ambiente natural es fuente probada de salud física y mental.
Por otro lado, la pavimentación comprometería la continuidad de actividades económicas y culturales de carácter rural o rururbano, como la práctica de la equitación, la tenencia de animales o la circulación ganadera, que hoy se desarrollan con normalidad en un entorno compatible con ese modo de vida. La transformación del territorio generaría condiciones de tránsito que vuelven riesgosas y marginales estas prácticas tradicionales, fundamentales para quienes habitan o utilizan cotidianamente la zona.
8-Impactos ambientales globales y compromisos climáticos
La pavimentación del camino rural La Calera-Malagueño tendría consecuencias que trascienden el ámbito local, afectando funciones ecológicas esenciales y compromisos ambientales internacionales asumidos por la Provincia y la Ciudad de Córdoba. La Reserva Natural de la Defensa La Calera cumple un rol estratégico en la mitigación de la crisis climática, actuando como barrera natural frente a fenómenos como sequías, inundaciones e invasión de especies exóticas. Su capacidad de regulación térmica, captación de carbono y provisión de oxígeno la convierte en un verdadero pulmón verde del Gran Córdoba, con beneficios directos sobre la calidad del aire y la salud de millones de personas en el área metropolitana.
Además, el trazado de la ruta proyectada atravesaría zonas clasificadas como “Roja” en el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos, es decir, áreas de máxima protección legal por su alto valor ecológico, cultural y social. La intervención sobre estos sectores constituye una grave amenaza a su integridad, violando principios rectores de la legislación ambiental nacional y provincial.
Por otro lado, la ciudad de Córdoba -que integra la Red de BiodiverCiudades de América Latina y el Caribe, firmada en el año 2021 por el entonces Intendente de la Ciudad de Córdoba Martín Llaryora, hoy gobernador de la provincia- ha sido reconocida por su valor ecosistémico precisamente gracias a la existencia de esta reserva dentro de su ejido. La concreción de la obra implicaría un incumplimiento de compromisos ambientales internacionales, debilitando el prestigio institucional de la provincia y su liderazgo en políticas de sostenibilidad.

Foto: Rodrigo Fierro
El planeamiento urbano y la Reserva Natural de la Defensa La Calera
La conurbación que rodea a la Reserva Natural de la Defensa La Calera genera tensiones provocadas, en gran medida, por la presión de actores privados que buscan disponer de superficies cada vez mayores para desarrollar negocios y que perciben a este territorio como un espacio residual. A esta situación se suma el interés de las administraciones estatales por localizar infraestructura que responda tanto a las demandas del mercado inmobiliario como a las necesidades de la creciente población de sus municipios.
La localización de la Reserva en el centro de una conurbación en expansión, impulsada por la radicación de familias y jóvenes en la periferia de la ciudad en busca de mayor calidad de vida, representa también una gran oportunidad para los cordobeses. Contar con un área protegida que funcione como pulmón verde permite, a largo plazo, fortalecer su uso y recreación por parte de los ciudadanos. Por otro lado, la Reserva garantiza la absorción de agua de lluvia, impide inundaciones en la trama urbana, regula las escorrentías en los arroyos que atraviesan las localidades, preserva el bosque nativo y resguarda el patrimonio cultural y la memoria sobre los hechos que tuvieron lugar durante la última dictadura militar. Es y será una oportunidad única para las ciudades involucradas.
En los primeros años de su creación, las amenazas se situaron en el límite oeste de la Reserva. Antes de que se determinaran con precisión sus límites, el municipio de Villa Carlos Paz activó un convenio de adquisición de dos lotes donde se localizaba el basural a cielo abierto. Desde entonces se concretó la inversión en una planta de RSU. Se sucedieron luego intentos de desarrollar proyectos diversos, todos con un alto impacto ambiental.
En 2009, el Instituto de Planificación del Área Metropolitana (IPLAM) impulsó por ley un Plan Metropolitano de Usos del Suelo, que establece para toda la superficie de la RNDLC la categoría de “Reserva Natural no urbanizable”, en evidente contraposición con el Plan Vial vigente, que dispone la traza del segundo anillo de Circunvalación en medio del área protegida. Ese proyecto persistió a pesar de las observaciones planteadas y sería el fundamento para el proyecto que el gobierno actual ha anunciado.
En 2013 se abandonó la práctica de rentar la llanura para actividades agropecuarias. A medida que cambió el uso del suelo, la mirada “productivista” comenzó a considerar a este territorio como tierra ociosa. En este contexto, se propusieron proyectos de diversa entidad, todos orientados en el mismo sentido: “urbanizar” la Reserva. Entre 2015 y 2018, los municipios de Malagueño, La Calera y Villa Carlos Paz solicitaron a la Legislatura la ampliación de sus ejidos urbanos sobre la RNDLC. Una vez aprobados los nuevos límites, distintas gestiones municipales propusieron desde el cierre de la ruta E-64 -actualmente un camino rural-, la instalación de una garita policial para restringir el acceso hasta la construcción de infraestructuras de distinta envergadura.
La creciente urbanización amenaza a la RNDLC y es, a la vez, el mismo hecho urbano el que le otorga en el tiempo su mayor fortaleza: ser un lunar verde y natural en el medio de las ciudades.
Partir a la Reserva en dos con la ampliación y pavimentación del camino la fragmenta y la debilita. La expone a tensiones crecientes que facilitan el avance de planteos productivistas que priorizan el crecimiento a cualquier costo. Si no se advierten sus consecuencias se terminará por romper lo que hace 15 años decidimos proteger.

Foto: Rodrigo Fierro
¿La Reserva en canje?
El Gobierno de Córdoba y el Estado Nacional fueron convocados por la Corte Suprema de Justicia para participar de una audiencia de conciliación en torno a la deuda previsional que los mantiene en disputa. Córdoba sostiene que, con intereses incluidos, la suma adeudada por ANSES se aproxima al billón de pesos. Sin embargo, el organismo nacional aún no completó las auditorías necesarias para especificar las cifras, una situación que afecta a otras doce provincias con cajas previsionales propias.
El reclamo cordobés se encuadraría dentro del Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas (decreto 969/2024), creado con el fin de cancelar total o parcialmente deudas cruzadas entre el Estado Nacional y las jurisdicciones provinciales. Bajo estos términos, existe la posibilidad de que se salde un porcentaje de la deuda jubilatoria a través de la cesión de distintos bienes; entre los activos que podrían integrar una eventual compensación figuran la construcción pendiente de una cárcel federal, la Reserva Natural de la Defensa La Calera, la Fábrica Argentina de Aviones (FADEA), la Central Nuclear de Embalse, entre otros proyectos y tierras fiscales. La primera reunión se realizó el pasado 23 de abril y las partes se volvieron a encontrar en el mes de mayo para analizar propuestas concretas ante el reclamo de Córdoba.
En la audiencia del 14/05 Córdoba logró firmar un primer acuerdo con el gobierno nacional y ANSES aceptó otorgar un adelanto de 60.000 millones de pesos, pagadero en 12 cuotas y a cuenta del 2025. La partida de fondos comprometida en este acuerdo no responde a las cifras judicializadas. Por ese motivo, el Gobierno y la provincia de Córdoba se comprometieron para una nueva audiencia a celebrarse 26 de noviembre también en la Corte Suprema.
El objetivo del nuevo encuentro es “conciliar las auditorías sobre la deuda acumulada desde 2019 a 2024 y una vez consolidada la misma se establecerá la modalidad de pago”, que puede incluir la entrega de inmuebles del Estado Nacional que se encuentran en suelo cordobés, como es el caso de la Reserva Natural de Defensa La Calera.
Si bien cada una de las amenazas que afrontó la RNDLC fue contenida por la participación de ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil involucrados en su preservación, así como por la intervención de organismos técnicos competentes, lo cierto es que no puede soslayarse la responsabilidad indelegable del Estado en la conservación de nuestros recursos naturales.
La propuesta de intercambiar un área protegida creada por el valor de sus recursos y su localización estratégica en una conurbación desordenada y en un proceso de urbanización sin la adecuada prestación de servicios es inviable desde el enfoque de la evaluación social de proyectos. El área protegida se sustenta en la intangibilidad de los recursos que resguarda, por lo que resulta imposible asignarle un valor de mercado equivalente.
La RNDLC integra una red de Reservas Naturales de la Defensa que suman 18 al día de hoy, extendidas en 11 provincias de nuestro país, con más de 400.000 ha involucradas, y de ningún modo puede ser equiparada a cualquier otro activo o bien intercambiable. Las áreas protegidas representan una estrategia fundamental para la conservación a largo plazo de la diversidad biológica y cultural, al tiempo que proporcionan bienes y servicios ecosistémicos esenciales para la sociedad y la vida en general.
En tanto integran el patrimonio natural de nuestro país deben ser excluidas de cualquier transacción o acuerdo que provoque la regresividad de los estándares de protección alcanzados en los términos del mandato constitucional (artículo 41) y de la normativa vigente.
La degradación ambiental afecta claramente la vida de las personas, cuya realización plena, vinculada a la dignidad, a la igualdad y a la libertad necesita de un ambiente sano para concretarse. En este caso, un eventual traspaso de la RNDLC al dominio provincial debería considerar la relevancia de estas áreas en la conformación de ese patrimonio, las garantías constitucionales respecto del derecho de todos los habitantes a gozar de un ambiente sano y la obligación irrenunciable de evitar cualquier retroceso en su protección.
RPTRNDLC
La Red de Protección Territorial de la Reserva Natural de la Defensa La Calera está formada por 40 organizaciones ambientalistas y ciudadanas y 104 personas, vecinos, investigadores y docentes de Córdoba.
Foto de portada: Rodrigo Fierro
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