Café de las ciudades #205

Año 21, número 205 – enero de 2022 ISSN 2346-9080 REVISTA DIGITAL

Orbis Terrarum Nova et Accuratissima Tabula (1658), planisferio del grabador, cartógrafo y editor neerlandés Nicolaes Visscher. Los mapas son representaciones geográficas que pueden colaborar en el abordaje de la realidad o buscar incidir en su construcción, o ambas cosas (se dice que Winston Churchill confesaba haber dibujado las fronteras de Siria estando borracho). Carmelo Ricot explora en este número La ilusión cartográfica.

Una discusión se hace cada vez más fuerte y relevante en Argentina (y seguramente en la región y en el mundo entero). Por un lado, la promoción de actividades productivas de distintas ramas, desde las primarias extractivas y la producción –cada vez más tecnificada de alimentos– hasta las distintas industrias y servicios, la logística de largas distancias y la última milla. Por otro, la defensa del ambiente y las alertas ante los impactos ambientales de aquellas actividades, algunos de escala planetaria y otros de alcance local.

“Extractivismo” depredador y ambientalismo “falopa” (barato, vulgar, engañoso) son las acusaciones extremas que atraviesan estos debates; unos denuncian la búsqueda irracional de riquezas y las contradicciones del desarrollo sostenible mientras otros cuestionan la condena a la pobreza que para amplios sectores de la sociedad representaría la “cancelación de toda actividad” productiva. Falacias de diversa índole, sofismas, descalificaciones, “chicanas” y caricaturizaciones del oponente recorren el debate, que involucra minería a cielo abierto, fracking, salmonicultura, humedales, fronteras agronómicas y más…

Así planteadas, ambas posiciones presentan debilidades conceptuales. Los "desarrollistas" en sus distintas vertientes desechan a priori toda preocupación ambiental y cualquier instancia de validación social que no sea el empleo o la entrada de divisas por exportación (y pasan por alto las distorsiones que, por ejemplo, el “sueldo petrolero” ocasiona en el mercado del suelo, la vivienda y el alquiler en las regiones que de él se “benefician”). Del otro lado, la apelación final parece dirigirse a un decrecionismo cuya concreción pareciera condenar a la pobreza extrema a grandes sectores de la población u obligar a una formidable escalada de violencia como partera de una adecuada redistribución de la riqueza; decrecionismo, medios y contextos cuya aplicación, además, solo puede ser efectiva si es universal.

No es el tipo de problema cuya solución sea una apuesta pascaliana o un promedio salomónico de ambas posturas en una salida de compromiso o una aceptación posibilista del mal menor. Es, sí, quizás el tema clave de nuestro tiempo o al menos uno que atraviesa cualquier otro debate y conflicto social o político. Su complejidad requiere a la vez abordajes integrales y específicos. El abordaje requerido no es ideológico (vale decir, el criterio de verdad de la discusión no pasa por validar, promover, cuestionar o sepultar el capitalismo o alguna de sus versiones) sino tecno-político, en el sentido de Matus.

MC (el que atiende)

 

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Nuevo Alberdi: historia, aprendizajes y desafíos de la urbanización más grande de Argentina.

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Carta abierta a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

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La ilusión cartográfica

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Manifiesto populista

Despierten y caminen en el aire libre.

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La cosa humana por excelencia

El proceso de urbanización brasileña en la década de 1930, por Lévi-Strauss.

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Del corto concierto de los Beatles en la terraza de Apple Corps.

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