Siete acciones para la vivienda social en barrio

Un catálogo de configuraciones.

Los diferentes ensayos arquitectónicos para operaciones de vivienda social en ciudades cordobesas que a continuación se exponen fueron realizados por una asociación de nuestros estudios de arquitectura con el objetivo de explorar en proyecto la forma que puede adoptar la vivienda promovida por el Estado, en particular por las administraciones municipales en pequeñas localidades o barrios de densidad baja.

Se parte considerar que la vivienda unifamiliar en lote urbano es la forma predominante de ocupación que caracteriza los tejidos barriales de las ciudades pequeñas o intermedias, a la par que la mayoría de las intervenciones estatales con vivienda social se producen en áreas de baja densidad. En este sentido, las propuestas se presentan a modo de catálogo que sintetiza las diferentes configuraciones tipológicas que, rescatando los valores de este tipo de tejido, puedan constituirse en una herramienta proyectual para acciones de completamiento y consolidación de tejido urbano en barrios. Los temas sobre los cuales se indaga no son nuevos, pero sí lo es la mirada integradora de las premisas de proyecto; nos interesa maximizar la calidad de vida de las personas con un uso eficiente de los recursos, entendiendo que el proyecto es posibilitador de formas de habitar en un momento en que las sociedades han diversificado las dinámicas de trabajo, las configuraciones vinculares y el uso de los espacios domésticos.

Interior (estar)

0. CATALOGAR

Un catálogo es un compendio de configuraciones ordenadas que ofrecen alternativas a una demanda concreta: en este caso viviendas sociales urbanas. ¿Por qué apostar a un catálogo y no a un proyecto único y cerrado? Porque consideramos que en esta serie de configuraciones disponibles se abre un abanico de alternativas y de posibilidades de elegir. Estas elecciones pueden realizarse desde la planificación o desde los requerimientos propios de la habitabilidad, considerando también las condiciones del contexto y del loteo (terrenos en esquina o entre medianeras, terrenos más o menos profundos, etc.). Todas las configuraciones disponibles en este catálogo responden a una serie de objetivos-acciones que las definen desde lo arquitectónico y proyectual:

Cuadro comparativo 1.

1. MEDIAR

El espacio doméstico necesita un fuelle de mediación respecto del espacio de la calle, así como la calle requiere de una clara definición espacial configurando sus bordes. Se busca ampliar perceptual y visualmente la vereda con el retiro de frente (otorgando calidad al espacio urbano, al espacio común de la vecindad) y configurar el borde público-privado.  El ingreso o el umbral es el espacio doméstico en el que se deja lo público y se ingresa a lo privado, es un ámbito exterior propio de la vivienda que actúa como interfase: un patio, un ámbito semicubierto, un espacio que acompaña el tránsito de lo urbano a lo doméstico y amortigua la relación entre la intimidad de la casa y la vida pública de la calle.

Cuadro comparativo 2.

2. AIREAR

Las alternativas presentadas proponen para la totalidad de los ámbitos la posibilidad de abrir generosamente hacia el exterior, promoviendo el ingreso de abundante luz, aire y sol en invierno y previendo protecciones en verano. En la mayoría de los casos se ha logrado generar ventilación cruzada en los ámbitos de uso social, como dispositivo de acondicionamiento pasivo que renueva la calidad del aire en el interior.

Cuadro comparativo 3.

3. EXPANDIR

Los ensayos aquí presentados proponen ámbitos exteriores (patios y espacios semicubiertos) de distintas escalas, funciones y relaciones con los espacios interiores de la vivienda, con el ingreso y con la vereda / calle. Se entiende y se proyecta al patio como el espacio que no solamente posibilita el acceso de aire, luz y sol a los interiores, sino también como la expansión natural de las actividades propias del habitar doméstico que son tan características de nuestra geografía y cultura: usamos el exterior doméstico para jugar, comer, conversar, descansar, tener mascotas, organizar reuniones, armar y desarmar piletas de lona, etc. En ese sentido, entendemos que, en viviendas mínimas, los patios y galerías actúan como dispositivos útiles para expandir los usos interiores hacia el exterior.

Manzana completa, opción 1.

4. CONCENTRAR

La concentración de los espacios que contienen las instalaciones e infraestructuras de la vivienda (no sólo en los ámbitos de uso sino en vertical con el tanque de reserva o los colectores solares) presenta varios aspectos positivos para la construcción de la vivienda y su posterior habitabilidad. Concentrar las instalaciones, para economizar recursos de manera eficiente y liberar el resto del espacio interior de la vivienda. De este modo, el núcleo sanitario puede materializarse como parte de la configuración fija de la casa. Mientras que el resto de los límites interiores pueden ejecutarse por vía húmeda, seca o algún tipo de equipamiento móvil que permita modificaciones del espacio interior a medida que cambien las condiciones de uso, la constitución del núcleo de convivencia, sus habitantes, sus gustos o preferencias.  Concentrar en las áreas duras de la tipología permite liberar y flexibilizar el resto de ella.

Manzana completa 2.

5. CRECER

La arquitectura de la vivienda frecuentemente se ve modificada desde su constitución inicial: muchas casas crecen y/o decrecen a lo largo del tiempo, ya sea por modificaciones hacia adentro del espacio construido o por ampliación o demolición de nuevos o viejos espacios. Ha sido una premisa en las configuraciones tipológicas pensar cómo la propuesta de un esquema de vivienda social puede configurar una unidad mínima para tres o cuatro habitantes previendo futuros crecimientos que sean arquitectónicamente saludables para la totalidad. Dicho de otro modo, la propia arquitectura inicial sugiere posibles ampliaciones, para que al concretarse se sigan verificando las condiciones de habitabilidad, confort y funcionalidad previstas en el proyecto inicial. Algunos crecimientos son posibles en relación al sector de descanso de la casa, imaginando un espacio más para dormir, estudiar o trabajar –teletrabajo– y otros son sugeridos en relación a los ámbitos sociales y el espacio público: ámbitos para el desarrollo de trabajo profesional, un oficio o un comercio de escala barrial. Otra condición de ampliación de la vivienda es que el proyecto posibilite “crecer fácil” y “crecer bien”; entendiendo que la mayoría de los crecimientos se producen por autoconstrucción, colaborar para que la estructura espacial de la vivienda no pierda confort o funcionalidad inicial.

Exterior (galería).

6. CONSTRUIR

La vivienda y sus alternativas tipológicas comparten criterios en cuanto a las decisiones tecnológicas y materiales. Por un lado, se selecciona una tecnología local, posible, sin requerimientos de mano de obra calificada y con disponibilidad territorial; en este sentido el mampuesto sigue siendo una solución óptima. Las cubiertas se prevén en un sistema de losas de viguetas y bloques de techo, gracias a las luces pequeñas de la tipología. Por otra parte, se propone combinar un núcleo inicial de vivienda ejecutada en mampostería resistente que garantiza seguridad, soporte y espacialidad, para apostar a divisiones internas ejecutadas en sistema de tecnología seca, que permitan la operación o modificación sobre ellos. Construir viviendas sociales lleva aparejado una estrategia de ejecución local, sin detalles complejos y apelando a la sinceridad material y estructural como parte del lenguaje arquitectónico.

Exterior (galería).

7. COMPARTIR

Las unidades se proyectan desde el lote individual y como viviendas únicas, pero entendiendo el contexto de inserción y su posibilidad de completamiento y consolidación de tejidos o loteos vacantes se proyecta la escala de la manzana como una intervención general, que constituye una nueva escala de reflexión. Esto trae aparejado una serie de beneficios como: compartir los patios para que la percepción del vacío sea mayor (igual que el acceso de luz, aire y sol a cada unidad de vivienda); dar continuidad a la idea de espacios fuelles sobre la vereda para contener vegetación de porte, asociar muros de acuerdo a orientaciones, entre otros. Además de que el momento proyectual y constructivo puede coincidir y eso permitiría aumentar la eficiencia y la ejecución. Compartir y asociar son acciones de proyecto que articulan la lógica de la vivienda individual con sus viviendas vecinas, combinando escalas de proyecto y habitabilidad.

EE, EGV y EM

Por ESTUDIO ESTRATEGIAS: Celina Caporossi; Nazario Páez Ferreyra, Christopher Crespi. Asesoramiento y colaboración: José Bianchi, Marcelo Corti.

Por ESTUDIO GUERRERO VIOTTO arquitectxs: Celeste Guerrero, Héctor Viotto.

Por ESTUDIO MIRA: Guillermo Mir, Rocío Conci.

Sobre el tema, ver también en este número Notas sobre el proyecto urbano arquitectónico y la producción de vivienda social, por Celina Caporossi.

 

Ciudad, espacio y sociedad en el “nuevo” capitalismo flexible

Fragmento de Espacios públicos y ciudadanías en conflicto en la Ciudad de México.

Patricia Ramírez Kuri

Primera Terquedad del Centro

Una mirada arrabalera a Buenos Aires.

Mario L. Tercco

Lo común en disputa

Si el espacio lo producimos, también podemos transformarlo.

Fernando Vanoli

Las infraestructuras en la construcción de la ciudad capitalista

Vivienda, urbanización y territorio.

Manuel Herce Vallejo

menu
menu