> AÑO 2 - Octubre 2010
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Por una política de estado para las ciudades mexicanas *
Por Alfonso Iracheta y Roberto Eibenschutz

* DECLARACIÓN DE FOROPOLIS, México D.F., 26 de junio de 2010
FEDERACIÓN IBEROAMERICANA DE ASOCIACIONES DE PROFESIONALES DEL URBANISMO



Las ciudades y su entorno expresan las condiciones sociales, políticas y económicas de cada país a lo largo de su historia, y están influenciadas por el contexto natural y geopolítico y por factores tecnológicos. Al mismo tiempo, el desarrollo urbano afecta significativamente al bienestar social, a las posibilidades de crecimiento económico y al medio ambiente. La planeación y gestión urbana y el ordenamiento territorial, son por lo tanto, instrumentos transformadores de gran importancia, especialmente en esta época de profunda crisis socio-espacial.

En México, la crisis territorial es producto de la persistencia de modelos de desarrollo que se han caracterizado por la depredación de los recursos naturales, la segregación social y espacial y un desconocimiento gubernamental para incidir de manera coherente y sistemática en el ordenamiento territorial mas allá de las estrechas visiones sectoriales del desarrollo, lo que ha impedido controlar el mercado de suelo y establecer cauces democráticos que permitan la gestión comunitaria del hábitat.

Estas causas se expresan en problemas urbanos bien conocidos: desarrollo desigual de las regiones, acelerado proceso de urbanización, rezago en las relaciones productivas en el agro, aglomeración en grandes ciudades y metrópolis, graves desigualdades sociales y económicas al interior de las ciudades, déficits habitacionales, carencia de servicios e infraestructura, crisis de los transportes públicos, deterioro ambiental y del patrimonio histórico-cultural, desempleo y polarización de los ingresos y la riqueza, pérdida de cohesión social, de identidad y de valores ciudadanos compartidos .

Estos problemas se están agudizando, sin que los esfuerzos realizados puedan contrarrestarlos. Gran cantidad de planes no se han aplicado por carecer de un compromiso político real, o constituir un obstáculo al lucro de grupos sociales dominantes. Otros, se han llevado a la práctica durante períodos excesivamente cortos que no corresponden a la historia y a la magnitud de los problemas. Se realizan planes urbanos desvinculados de la planeación social y económica, o mal concebidos, que han provocado un alto costo social. (1)

Las ciudades están lejos de ofrecer condiciones y oportunidades equitativas a sus habitantes. La población urbana, en su mayoría, está privada o limitada -en virtud de sus características económicas, sociales, culturales, étnicas, de género y edad- para satisfacer sus más elementales necesidades. Este contexto favorece el surgimiento de luchas urbanas representativas, aunque fragmentadas e incapaces de producir cambios significativos en el modelo de desarrollo vigente (2).

Las dimensiones de la crisis de las ciudades mexicanas y la convicción de participar responsablemente, obliga a las organizaciones de la sociedad y a los individuos, comprometidos con la solución de los problemas territoriales y urbanos, a pronunciarse y actuar.

Por ello, los miembros fundadores de FOROPOLIS decidimos emitir la siguiente

DECLARACIÓN:

1. Todas las personas tienen derecho a establecerse, vivir y desarrollarse en el lugar que decidan –en el campo o en la ciudad- sin discriminaciones de género, edad, raza, etnia u orientación política y religiosa, y preservando su memoria e identidad cultural.

2. La ciudad es un espacio colectivo culturalmente rico y diversificado que pertenece a todos sus habitantes (3).

3. Todos los ciudadanos y habitantes de un territorio y especialmente, de las ciudades, tienen el derecho de participar en las decisiones que afecten su vida urbana, lo que implica esencialmente la distribución equitativa y democrática del poder (4).

4. Para lograr el ejercicio de estos derechos en México, es fundamental acordar una Política de Estado, en las tres instancias de gobierno, que sea integral, incluyente y de largo plazo, capaz de ofrecer respuestas inmediatas a los problemas y poner en valor los potenciales que ofrecen las ciudades mexicanas y sus entornos regionales; es decir, una nueva forma de hacer ciudad, que se caracterice por su acento en la participación corresponsable de los actores sociales y la acción que impacta favorablemente la calidad de vida de los ciudadanos.

5. Los fenómenos y problemas urbanos son multifacéticos y se encuentran vinculados; la realidad no es sectorial, exigiendo enfoques integrados y comprehensivos (5).

6. Dicha política exige un compromiso decidido de la sociedad y el gobierno mexicano para hacer de la ciudad productiva, igualitaria, ordenada y sustentable, un objetivo nacional; un compromiso de las organizaciones sociales, las empresas privadas, las instituciones académicas y los ciudadanos para reconocer que, por encima del interés personal, empresarial, gremial o grupal, está el interés general de la sociedad, por lo que la preservación y mejoramiento de las condiciones de vida de la población y del ambiente, natural y construido, son hoy asuntos estratégicos de interés y seguridad nacionales.

7. Es prioritaria una adecuación de la legislación a fin de integrar los tres sistemas de planeación vigentes (del desarrollo, de los asentamientos humanos, de la protección al ambiente) y resolver las lagunas, duplicidades y divergencias existentes entre las diversas leyes y reglamentos que atienden los fenómenos del desarrollo socioeconómico, el ordenamiento del territorio y el desarrollo urbano/metropolitano y la sustentabilidad ambiental.

8. Dotar de recursos de toda naturaleza hasta ahora inequitativamente distribuidos, especialmente en la esfera municipal, para enfrentar con nuevas estructuras institucionales y una administración pública honesta, integrada y con funcionarios expertos, la complejidad del fenómeno urbano/metropolitano – regional – ambiental.

9. Exige información actualizada, oportuna y de calidad, que garantice el acceso al conocimiento real de los fenómenos, a su análisis y a la evaluación del quehacer gubernamental y que se administre de manera participativa bajo principios científicos y humanísticos.

10. Exige financiamiento suficiente para poner en valor los bienes públicos ambientales, desarrollar la economía de las ciudades y dignificar las condiciones de vida de sus habitantes más pobres; financiamiento para realizar las obras que requieren los espacios y equipamientos públicos; para la recuperación de los recursos hídricos, el suelo y las cuencas atmosféricas; para reforestar el país y limpiar los caminos y las ciudades; para garantizar que los desechos municipales, industriales y peligrosos, no sean un riesgo para la población o el ambiente. Todo ello, bajo la premisa de que la sustentabilidad –económica, social, espacial y ambiental- de las ciudades y los territorios, ofrece alta rentabilidad en todos sentidos, por lo que desde perspectivas democráticas de mercado, es posible atender las necesidades de las ciudades y regiones del país. Para este propósito, la recuperación de las plusvalías inmobiliarias que generan las ciudades, es la mejor estrategia a seguir.

11. Exige instrumentos claros, eficaces, compartidos y realistas para convertir en acciones cotidianas las ideas y compromisos asumidos en planes y programas.

12. Exige nuevas estructuras institucionales participativas y corresponsables, en las que participen todos aquellos comprometidos con un proyecto de desarrollo urbano y ordenamiento territorial productivo, igualitario, ordenado y sustentable para México que, a manera de red, facilite la comunicación y la toma de decisiones con democracia y flexibilidad.

Para avanzar en este propósito, hemos creado FOROPOLIS, como un espacio social de liderazgo nacional y de influencia política en las decisiones públicas que afectan a los territorios y las ciudades, en el que confluyan los expertos que radican y laboran en las ciudades, los académicos que estudian los fenómenos socio espaciales y ambientales y forman a los nuevos especialistas, las organizaciones, sociales, empresariales, gremiales y académicas, los actores económicos, los estudiantes y en general, todos los ciudadanos comprometidos con el desarrollo de su ciudad.

A través de FOROPOLIS, se ampliarán las perspectivas y posibilidades de intercambio de información y experiencias; de construcción de programas y proyectos conjuntos; de integración y adaptación de políticas y estrategias y, sobre todo, de mejoramiento efectivo de las condiciones de vida y habitabilidad de nuestras ciudades.

Hacemos un llamado al compromiso y apoyo formal del gobierno mexicano, en sus tres ámbitos y desde sus tres poderes, para impulsar este esfuerzo. La sociedad exige enfrentar los fenómenos, problemas y oportunidades que tienen las ciudades y los territorios; es el gobierno el legítimo representante de los intereses nacionales y le corresponde orientar y facilitar las acciones que conduzcan a nuestras ciudades a un estadio de sustentabilidad. Es una responsabilidad de la que no puede abdicar y de la que los mexicanos debemos corresponsabilizarnos, cumplir nuestra parte y exigir del gobierno el cumplimiento de la que le corresponde.

El tiempo ha sido inexorable y la naturaleza ha cobrado al país los costos de la imprevisión, la falta de responsabilidad ambiental y la explotación irracional de los recursos naturales. El desorden urbano, la mala asignación de los recursos, la visión de corto plazo, la acción sectorial, la exclusión y la segregación social producen desintegración social y familiar, delincuencia y violencia; las ciudades y metrópolis mexicanas están sufriendo de una profunda crisis que es fundamental detener y revertir. Todavía es tiempo de recuperar, mantener y engrandecer las ciudades y los territorios de México y el camino es la participación corresponsable de la sociedad y el gobierno.

 

Notas

(1)  Carta de Tlaxcala. II Congreso Iberoamericano de urbanismo: El urbanismo en los países en desarrollo, presente y futuro, Tlaxcala, México, 21 al 25 de abril de 1986. 

(2)  Carta Mundial de Derecho a la Ciudad. Foro Social de las Américas Quito Julio 2004. Foro Mundial Urbano - Barcelona Quito Octubre 2004. 

(3)   Carta Mundial de Derecho a la Ciudad. Foro Social de las Américas – Quito – Julio 2004. Foro Mundial Urbano - Barcelona –Quito – Octubre 2004. 

(4)  Carta de Tlaxcala. II Congreso Iberoamericano de urbanismo: El urbanismo en los países en desarrollo, presente y futuro. Tlaxcala, México, 21 al 25 de abril de 1986. 

(5) A partir de este punto en adelante, la fuente ha sido la DECLARACIÓN “Por la sustentabilidad de las ciudades mexicanas” de la Red Mexicana de Ciudades hacia la Sustentabilidad.

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